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lunes, 20 de febrero de 2012

pequeña justificación

Que agotadora es la fidelidad
cuando no brota de una verdadera pasión
- M. Kundera.

- ¿Que por qué lo hice? Ay, corazón! Porque podía! Así de fácil. Fue por orgullo, por un poquito de soledad en ese momento, y por sobre todo por tu maldita ausencia constante. Porque ese chico estaba justo ahí y tú no, y recuerda que si tú no estabas fue porque no quisiste y él en cambio se portó tan atento... Entonces pensé: "¿Por qué no? Si a él le importa tanto como para no estar hoy aquí, si no tenemos un gran compromiso... Al menos yo no, yo menos que nadie". ¿Y sabes que me cayó como balde de agua helada? Darme cuenta, luego de darle un poco de vueltas al asunto, que en verdad me mata que tú nunca quieras abrazarme! No es venganza, pero "ese chico" estaba dispuesto y gustoso de hacerlo. Claro que después terminó empalagándome pero ese no es el tema. -
- Ahora lo pienso y SÉ que no tenía necesidad, que no significó nada, lo sé, mai lov, lo sé! SÉ, (y esto lo sé desde mucho antes), que es contigo con quien quiero vivir la vida entera conversando, que eres tú y nadie más, quien llena todos los espacios en mi vida. Todos... Sí... Bueno, sí... Sí, todos, claro que sí! -

lunes, 26 de enero de 2009

de Cuentos Cortos

IX

Ella estaba en el cuarto, intentando centrar su atención en la televisión, cosa que era un poco difícil sabiendo que él estaba cerca. Le escuchó lavarse los dientes y le vió entrar en el cuarto con el cepillo de ella en la mano y una batería en la otra, y mirarla con una mezcla de ternura y reproche.
- Y ésto no necesita una pila? -.
Ella se quedó callada, a punto de decir algo y sin saber como hacerlo, como hacía muchas veces cuando él hablaba. Él, sin esperar respuesta, puso la pieza faltante en el cepillo para que funcionara.

Pasaron semanas, que formaron meses... Que a su vez hicieron años; y esa batería vieja está guardada en un cajón. De ellos nada queda, sólo algunos recuerdos tan simples como ese, un muñeco de trapo que viajó con ella desde el sur, mordisqueado ahora por el gato. La piedra, gastada ya, que él trajo después de ir a una excursión a la playa...
Un libro para él. Una tarjeta y experiencias nuevas.
Un beso, dos, y una nueva forma de ver la vida para ella.

martes, 13 de enero de 2009

de Cuentos Cortos

VII

El hizo alguno de sus brillantes comentarios, y ella procedió velozmente a darle un golpecito con los dedos, deteniendo el índice con el pulgar y soltando con algo de fuerza.

- AY!!! Porqué me pegas!?
- Espero que se te ponga morado!!! - obtuvo él por respuesta, luego ella misma sacó la lengua con gesto burlón.
- Pues ojalá que se te caiga la mano! - dijo él mientras se tocaba el brazo.

Parecían niños. Era ese el secreto?

miércoles, 7 de enero de 2009

de Cuentos Cortos

VI

- Te odio - Dijo ella en voz clara pero no muy alta, para que los demás no escucharan.
- El sentimiento es mutuo.
Ella emitió un gritito de sorpresa, como podía odiarle él?
- Pero cómo me vas a odiar si te trato tan bien?
- Pues yo a tí también pero tú no te das cuenta.

Y siguieron caminando.

domingo, 28 de diciembre de 2008

de Cuentos Cortos

V

- Le quieres lo suficiente? preguntó su gran amiga, su casi hermana. Lo primero que pensó fue "si". Luego se preguntó - Si... pero... lo suficiente para qué? - A dónde creía que iban a llegar? Era "querer" o era ser egoísta?

Tomó una decisión en ese momento, pero quiso creer que aún lo pensaría.

Cómo duele dejar ir lo que tanto quieres. Que difícil saber que es mejor así.

Ella creyó siempre no exigir mucho o nada a cambio, pero estar ahí ya era demasiado. Él no pensaba involucrarse, ni un poco ni tanto, las cosas dieron un giro inesperado. Y así como las cosas empiezan, así tienen su fin.
Y que maravilla tener amigos para cuando eso sucede.

martes, 23 de diciembre de 2008

de Cuentos Cortos

IV - (XII)-

Y si él lo hubiera pedido, ella se hubiera quedado. Con o sin cepillo de dientes.

Él lo sabía, incluso mejor que ella, por eso no lo hizo.
Él no dijo nada. Y ella se fue.

Para ella era un misterio, porqué? Porqué no?

Para él era difícil, por un lado la quería cerca y por el otro mientras más lejos mejor.


El mundo es un lugar extraño a veces, como misterioso es el país de las lágrimas.

sábado, 13 de diciembre de 2008

de Cuentos Cortos

III

- Me voy. Y mi beso de buenas noches? -
- Buenas noches - Dijo ella y se acercó para despedirse. En el camino dudó y no pudo evitar besarlo. No quiso.
Él contestó el beso, claro.


Se acomodó a un lado de él, y se quedaron en silencio. En verdad un beso muy intenso.


Ella rompió el silencio y preguntó riendo - Y mi beso de buenas noches? -

Él le miró y le dió un beso en la nariz.
- Te gustó mi beso de buenas noches? -
- Sí.- Y honesta como siempre añadió - El tuyo originalmente era en la frente... -

martes, 9 de diciembre de 2008

de Cuentos Cortos

II

Él abrió la puerta y se asomó, ella estaba aún dormida. Despertó, tal vez al sentir la mirada y la presencia de él. Se acercó a ella y tocó su nariz con un dedo frío. -"Ya levántate..."- Ella lo miró, sonrió y asintió. Él salió, dejándola atrás con sus ideas
y cara de sueño, descubriendo el amanecer por la ventana.

-Que manera de despertar- pensó ella -podría hacerlo así con más frecuencia...- Suspiró. -Si tan sólo él...-

-Que tranquila se ve cuando duerme- pensó él -No se adivina el torbellino que es cuando está despierta...- Suspiró también. -Si tan sólo...-

Si tan sólo las cosas fueran como uno sueña y no como en realidad son, si el mundo fuera rosa... Si él no fuera gay y ella no fuera princesa.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

de Cuentos Cortos

I

Se terminó el camino de tierra, y él viró en dirección contraria al pueblo al que se suponía se dirigían.

Ella no dijo nada, mantuvo con su expresión tranquila. Él la miró de reojo y esperó.
Siguieron platicando como venían haciendo. Entonces él dijo con toda curiosidad, tan natural en él - "Bueno, pero porqué no dices nada? No sabes a dónde te llevo! Ni preguntas, ni reclamas..."-
Ella volteó a verlo con sus grandes ojos café y clavó su mirada en él por un momento. Miró al frente de nuevo y levantando ligeramente los hombros contestó esbozando una sonrisa casi imperceptible- "Voy contigo..."-