martes, 9 de diciembre de 2008

de Cuentos Cortos

II

Él abrió la puerta y se asomó, ella estaba aún dormida. Despertó, tal vez al sentir la mirada y la presencia de él. Se acercó a ella y tocó su nariz con un dedo frío. -"Ya levántate..."- Ella lo miró, sonrió y asintió. Él salió, dejándola atrás con sus ideas
y cara de sueño, descubriendo el amanecer por la ventana.

-Que manera de despertar- pensó ella -podría hacerlo así con más frecuencia...- Suspiró. -Si tan sólo él...-

-Que tranquila se ve cuando duerme- pensó él -No se adivina el torbellino que es cuando está despierta...- Suspiró también. -Si tan sólo...-

Si tan sólo las cosas fueran como uno sueña y no como en realidad son, si el mundo fuera rosa... Si él no fuera gay y ella no fuera princesa.

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